El viento crepita en la noche
gelida y oscura;
es invernal y cala
en los huesos;
como filosos clavos que
se instala en la piel.
Los libros tienen brazos
que me acunan,
que me acaloran entre palabras.
Con insistencia busco
el calor de la ciudad
alla en el valle;
busco el color de la flores
en el jarron sobre mi mesa,
busco los rostros en las fotografias,
y las voces entre mis recuerdos
mas tempranos.
El viento canta canciones
que ahullan como lobos
perdidos,
el viento se lleva
mis pensamientos vencidos
por el cansancio.
Me dejo llevar por el arrullo
austero,
me dejo seducir por la luz
de la sombra.
Siento mi cuerpo acurrucado
en medio de la noche
siento que la mente cede
y se aplaca
se mece al compas de la nada
y la presencia se vuelve
eterna!
jueves, 28 de enero de 2010
domingo, 17 de enero de 2010
AFUERA
De cuando en vez, cuando la proximidad del mundo me alcanza, desafio los limites atemporales y espaciales que circundan mi vida, por que quiza son solo barreras infranqueables en mi mente; pero aun asi me doy paso a travez de estos cristales, a travez de esta nieve gelida y miro hacia afuera buscando la humanidad. Ellos los seres humanos sonrrien o lloran, viven la devastacion o lo grandes triunfos, los gobiernos anarquicos o estructuralmente democraticos. Veo los acontecimientos a miles de millones de kilomentros de distancia de este mi espacio, y siento que el mundo es mucho mas inmenso que mis propias lamentaciones. Sucumbo a la impotencia y entonces muy dentro quiza en mi mas profundo pensamiento me conecto con esos mundos, con esas realidades que creo tan distantes para sentir y escribir, para taladrar en mi mente agujeros que me llenen del mundo y no sentir que es tan diminuto como lo creo a veces. Los acontecimientos son la prueba de las demenciales capacidades de los seres humanos por construir belleza y armonia, caos y dolor. Son la prueba del poder insospechado de la naturaleza que una vez pone a prueba su reinado sobre la sobervia de los hombres. Me asomo a la ventana, y cierro mis ojos para sentir los miles de seres humanos que claman solidaridad, cada uno de ellos viviendo su propia historia, cumpliendo su designio, justamente como yo ahora.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)